07.00 horas

263 Words
07.00 horas Nunca se vieron tantos visitantes en el Vaticano. La reciente beatificación del Papa Juan Pablo II empujó a los fieles a rendir homenaje al Pontífice desaparecido pocos años antes, aquel que había marcado tantas etapas importante para el género humano. Haciendo fila por horas, toda persona de Fe esperaba el momento de orar y dejar una flor sobre la lápida y, por qué no, ofrendas sustanciosas que todo buen cristiano ofrecía a la justa causa católica. Pasadas más de dos horas, un niño, junto a su madre, llegando junto a la lápida del Beato vio que la de al lado, ligeramente desacomodada de su lugar habitual, dejaba ver una grieta oscura. El pequeño se la mostró a su madre quien lanzó un grito repentinamente sofocado con la mano. Uno de los guardias llamó por radio a la seguridad e hizo evacuar a los visitantes que, no habiéndose dado cuenta de nada, protestaron con grandes voces sin obtener por otra parte resultado alguno. Mientras tanto, en Plaza San Pedro y dentro de la Basílica la multitud era cada vez más numerosa. Debido a esto la seguridad hizo acordonar toda la Basílica, y, llamados los responsables, empezaron a verificar qué había sucedido. La lápida se presentaba fuera de lugar y no estaba sellada como habría debido estarlo. No sin temor reverencial, un operario del Vaticano la levantó con una barra para abrirla y quedaron todos sorprendidos por el macabro descubrimiento. A los pies del Papa antiguo, estaba el cuerpo sin vida de Monseñor Paolini: el Vice Prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana. 2
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