El silencio reinó en la oficina por unos minutos. Hasta que Kevin habló —¿Y bien? — Barbara no se ha sentido bien en estos días. — ¿Y cuándo pensabas decirnos? ¿Cuando estuviera a tres metros bajo tierra? —No, por supuesto que no, pero no he tenido mucho tiempo. — dice Eros, tenía razón tuvo que haberles informado, pero realmente se había olvidado de ellos. —Siempre tiene que haber tiempo para informarle a su familia su estado de salud. — dice Kevin, y ve a Alejandra sentarse junto a Barbara y la abraza. — Yo creo que estamos de más aquí, así que noso... —No, quédense, por lo que veo estaban ocupados, nosotros estamos de más aquí, Alejandra nos vamos.— dice Kevin con voz demandante. —Pero... —Ahora, ella no nos necesita. Alejandra apretó los labios y vio en la mirada de su n