No me afecta, pues eso era lo que ella quería, pero no lo iba a lograr. Solo le faltaba ponerse a presumir sus logros, nombrar sus actuaciones, cada aparición en pantalla o cosas de ese estilo. Era bella, talentosa, muy educada, entre otras tantas cosas. Sí, lo reconocía, Rosaura era una fuerte competencia contra mi poco intelecto. O eso es lo que ella se pensaba. —¿Te importa si llamo a Tyler ahora?—preguntó Diego, ya ansioso porque nosotras dos dejáramos de charlar, pero sin querer interrumpir. —Puedes hacerlo en este momento.—le sugerí, era lo mejor. Quería ver su cara cuando confirmara que su amigo sí lo sabía. —Bien.—dejó el móvil sobre la mesa y la llamada inició estando en altavoz.—Tyler, quiero hacerte una pregunta, no me tomará mucho tiempo, ahora mismo estoy en medio