Ese sábado me levanté muy temprano. La noche anterior mis padres habían llamado para informar que tal vez debían ir a Australia a cerrar algo de su negocio por lo que el viaje se podía alargar más de lo esperado. No me gustaba estar tanto tiempo sola, ¿hace cuánto se fueron? ¿2 meses?¿3? ¿un año?... Ya no lo sabía y eso me pone furiosa, ansiosa y frustrada. Esa situación me llevó a que el sábado me desperté apenas salía el sol, yo ya no quería estar en la cama luego de tratar por una hora volver a dormirme, asique me levanté, me cambié y salí a correr por el barrio. Regresé a la hora, cansada pero con la menta más clara. Subí a mi habitación para ducharme y bajar a desayunar. En la cocina estaban Clarita y James con todo listo, asique me senté con ellos a comer. - Veo que estás ya casi l
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