—Erm... —Me acomodo el cabello ya que estaba todo un desastre en mi cara, tratando de aplanarlo un poco. Mis ojos se entrecerraron a su placa de identificación en el escritorio. Judy Prescott. —Hola, Judy.— Me aclaro la garganta mientras paso mis manos rápidamente por mi ropa para que no haya nada raro. —Es Sra. Prescott.— Ella corrige inmediatamente. Mierda. Me pongo el pelo detrás de la oreja, agarrando mi libro de carpeta con fuerza en mi brazo. Esto ya se sentía mal y ahora mis nervios eran aún más erráticos. —Cierto ... lo siento.— Me disculpé rápidamente, dando un paso adelante, así que estaba justo en el escritorio ahora. —Tengo una cita con el—— —¿El decano de admisiones? —Terminó mi oración, con severidad en su rostro. —Justo a través de esa puerta.— Ella miró a la izquierd