PV LIAM —Lo siento no debí besarte — dice Nat roja de la vergüenza. —No lo sientas Nat y ¿porque no debías?, vas hacer mi esposa y me encantó tu beso. Pero no la dejo contestar, ahora soy yo quién la besa y ella sin dudar me corresponde. —Señor llegamos. —me dice Álvaro. Miro a Natasha y sonreímos. —Ven —le tiendo la mano, ella la acepta gustosa. Vamos en el ascensor y siento unas ganas enormes de besarla y noto que ella también lo siente ya que se muerde el labio, ya mi amigo empieza a despertar. —No hagas eso Natasha — le digo apenas en un susurro. —¿Por qué? —Porque me dan ganas de morderte el labio. Justo cuando ella va a decir algo, las puertas del ascensor se abren, y Nat se queda anonadada con el lugar, eso quiere decir que le gusto. —¿Qué te parece? —Liam este l